Propósito del Blog







sábado, 11 de abril de 2026

El Chorro

Esta garza real expulsa con fuerza una monumental defecación desde la atalaya donde descansa y otea el terreno. Por lo visto, no conviene ponerse debajo de una garza bien alimentada para evitar una imprevista y desagradable ducha de una masa viscosa rica en corrosivo ácido úrico. 
Por otra parte, un fenomenal abono natural rico en fósforo y nitrógeno.

Garza real defecando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario